jueves, 19 de marzo de 2015

Lecturas de don Juan: 'Guardar la casa y cerrar la boca'


Guardar la casa y cerrar la boca
Clara Janés
Siruela
Madrid, 2015

Clara Janés es una poetisa —ella lo dice así— bien conocida por su sensibilidad, su delicadeza, y una cierta espiritualidad de aire místico que la hacen singular en el panorama de la lírica española de nuestro tiempo.
El libro que hoy lee don Juan, sin embargo, aunque contenga bastantes poemas, es un ensayo en el que se pasa revista a la voz de numerosas mujeres que a lo largo de la historia no se han resignado al papel de guardar la casa y cerrar la boca que habitualmente les han reservado los hombres (el título del libro, excelente, está tomado de un pasaje de Fray Luis de León: Fray Luis, por tantas cosas singular y hasta inconformista, en cuestión de género, como dicen ahora, fue muy convencional).
El repaso abarca desde el escritor más antiguo de nombre conocido —que fue escritora: la sacerdotisa acadia Enheduanna— hasta las mujeres afganas cosificadas bajo el burka que mantienen a duras penas la llama de una lírica secular muy interesante.
En el recorrido don Juan se ha enterado de muchas cosas que no sabía, ha disfrutado enormemente de los poemas estupendos que la autora incluye, y ha pensado con tristeza en lo poco que conocemos de esa mitad de la humanidad que desde el Paleolítico ha cuidado de la casa, ha criado a los hijos y ha mantenido la boca cerrada.
Solo por eso —y porque el precio no es un obstáculo insalvable: 16 euros en papel y la mitad en electrónico— merece la pena leer este libro, aunque contenga faltas de ortografía, alguna bien visible y bastante grave, y erratas que antes Siruela no solía permitirse.
Y, para abrir boca, he aquí un poema de la japonesa Ono no Komachi, que vivió en el siglo IX:

Él no viene.
Esta noche en la oscuridad de la luna
despierto deseándolo.
Mis pechos palpitan y destellan,
mi corazón se calcina.