jueves, 26 de noviembre de 2015

Lecturas de don Juan: Almud

Disidencia religiosa en Castilla la Nueva en el siglo XVI
Ignacio J. García Pinilla (Coordinador)
Almud
Toledo, 2013


En la cadena más o menos larga que va del autor al lector, las editoriales constituyen un eslabón principalísimo, aunque muchos lectores —y, lo que es peor, muchos autores— lo desconozcan. El editor no es solo un intermediario manufacturero y mercantil; es, sobre todo, un motor que incentiva, cuida, pule y difunde el producto cultural por excelencia: el libro. Cualquier lector puede hacer, sin esforzarse mucho, una lista agradecida de editoriales con las que está en deuda.
Entre las editoriales, como es natural, se encuentra de todo: desde las que tienen objetivos principalmente crematísticos a las que, sin olvidarlos, ponen el acento en la difusión cultural. De estas hay bastantes —pequeñas, abnegadas, marginales, casi clandestinas— que contribuyen decisivamente a la bibliodiversidad, o sea, a que lleguen al lector, en condiciones dignas, libros que de otra manera no llegarían. Es el caso de la que edita el que hoy lee don Juan: Almud, Ediciones de Castilla-La Mancha.
Alfonso González-Calero es el alma de Almud y de otras meritorias y nobles iniciativas culturales —desde la remotísima y pionera revista Almud hasta Añil, por ejemplo— por las que no siempre ha recibido el reconocimiento que merece. Pero él persevera incansable, con unos cuantos secuaces igualmente animosos, en la tarea de hacer región a fuerza de libros, y tienen ya un catálogo amplio, variado y de notable calidad. Ojalá aguanten mucho.
Uno de los libros que se incluyen en el catálogo de Almud y que representa muy bien las virtudes de la editorial y del editor es Disidencia religiosa en Castilla la Nueva en el Siglo XVI, que don Juan ha leído estos días de atrás. Se trata de una colección de artículos de muy buen nivel —aunque alguno quizá lo hayamos leído en otra parte, y otro tenga más paja que grano y este traído muy por los pelos— sobre un fenómeno ya bien conocido por los especialistas, pero no tanto por el gran público. Y es una lástima, porque la España de hoy —los españoles de hoy— es fruto, en gran parte, de aquellas controversias y tribulaciones.
Como habrán visto, si han mirado el catálogo, cuesta 20 euros.