jueves, 10 de septiembre de 2015

Lecturas de don Juan: 'Epístola moral a Fabio'

Epístola moral a Fabio y otros escritos
Andrés Fernández de Andrada
Real Academia Española
Madrid, 2014



La Epístola moral a Fabio es, sin discusión, una obra maestra de la literatura universal. La relación de don Juan con ella tiene más de sesenta años. La leyó por primera vez en Las cien mejores poesías líricas de la lengua castellana, esa antología tan curiosa que recopiló Menéndez Pelayo a principios del siglo XX y que quizá se siga vendiendo todavía. Seguramente no la entendió del todo, pero le dejó la misma sensación de serenidad, equilibrio y amistosa cercanía que experimenta aún cada vez que la lee o cada vez que la recuerda —y, si se lo propone, es capaz de recordarla al pie de la letra—. Todos los otoños —don Juan tiene unos cuantos textos poéticos que repasa al menos una vez al año, según las estaciones: las Soledades y el Polifemo en el verano, la Epístola moral y las Coplas de Manrique en el otoño, San Juan de la Cruz en el invierno, Garcilaso en primavera...— dedica un rato largo a la Epístola: de la lectura sale reconfortado, limpio y, a media que ha ido envejeciendo, más.
Esta tarde, a la sombra del nogal, cuyas hojas empiezan a dorarse, sintiendo como un regalo el dulce olor del mosto que todo lo impregna, se ha bañado en la Epístola. Ha visto que su mundo está bien hecho, que para la vida buena necesita muy pocas cosas, que la mayoría de las que lo rodean tienen escasísima importancia, y que de todas las que le faltan solo una desea y pide: ¡Oh muerte!, ven callada / como sueles venir en la saeta.
El volumen de la BCRAE, que recupera la edición y el estudio, excelentes, de Dámaso Alonso, cuesta menos de 23 euros; pero los doscientos cinco versos de la Epístola, valiosos como un vaso de vino y un rato de conversación, se encuentran gratis en cualquier parte. Por ejemplo, aquí.