jueves, 4 de junio de 2015

Lecturas de don Juan: María Mercedes Carranza

Poesía completa
María Mercedes Carranza
Sibila
Sevilla, 2010


La colección Sibila, con el patrocinio de la Fundación BBVA, lleva algunos años haciendo la meritoria labor de publicar en España poesía de autores americanos en libros sobrios, elegantes, bien encuadernados, en buen papel y a unos precios bastante asequibles —por ejemplo, este que lee hoy don Juan cuesta once euros—. Ojalá dure.
María Mercedes Carranza nació en Bogotá en 1945 y se suicidó en la misma ciudad en 2003. Pasó la infancia en Chile y en España —su padre era diplomático—; estudió luego en la Universidad de los Andes; y dedicó toda la vida, de una u otra forma, a la poesía.
Este libro, de poco más de 150 páginas, reúne toda la obra poética, y lleva un prólogo sumamente esclarecedor de Darío Jaramillo Agudelo —leeremos algún día a Jaramillo, poeta estupendo y de gran sentido del humor: perdió un pie por pisar una mina y dice siempre que tiene un pie en la tumba—.
Del prólogo tomamos este párrafo: La poesía de María Mercedes Carranza no rehúye la ironía, pero se nutre de una desgarradora, una insobornable, una irrenunciada fidelidad a su verdad [...]: una ética de la franqueza, el rechazo de todo disimulo, y no solo ante los otros, sino también desollante franqueza ante sí misma.
Nada que añadir. Salvo que el libro es accesible a cualquiera. Léanlo, pues, porque se identificarán muchas veces con lo que lean.
Y ahí van dos muestras:

LAS MANOS AMADAS
Manos sabias:
dedos que han oído
y en la oscuridad han visto.
Manos que llevan en su memoria
carnes destruidas ya por el olvido
y en las uñas
ese vago temor a la barbarie
Manos que van de palabra
a labio, a instante
en que los dedos desordenan
infiernos y gestos y venas.
Piel cómplice o mezcla de sangres
cuando roza el centro de suave paloma.
Manos que también dicen adiós.

TAMBORALES
Bajo
el siseo sedoso
del platanal
alguien
sueña que vivió.