jueves, 7 de mayo de 2015

Lecturas de don Juan: Idea Vilariño

Poesía completa
Idea Vilariño
Lumen
Barcelona, 2008


Idea Vilariño nació en Montevideo en 1920 y murió en esta misma ciudad en 2009. Para imaginarnos cómo fue su familia basta reparar en su propio nombre; pero, por si no fuera suficiente, los nombres de sus hermanos —Numen, Poema, Azul y Alma— lo aclaran bien: gente culta y no precisamente religiosa.
Desde joven vivió una vida independiente, en lo económico y en lo personal, e intelectualmente muy fecunda. Trabajó como profesora de secundaria y, luego, de universidad.
Vilariño pertenece a la que en Uruguay se llama Generación del 45, un extraordinario grupo de escritores en el que figuran, entre otros, Juan Carlos Onetti, Mario Benedetti, Ida Vitale o Emir Rodríguez Monegal. Dentro del grupo y sin desmerecer a Vitale, a don Juan le parece que la poeta por antonomasia es Vilariño; muy por encima, desde luego, de Benedetti, aunque este se haya difundido mucho más.
Vilariño no escribió mucho —toda su producción poética cabe en algo más de trescientas página— y no se ocupó demasiado de difundir su obra. Sin embargo, no hay duda de que es una de las grandes poetas del siglo XX en nuestra lengua.
El tema principalísimo de la poesía de Vilariño es ella misma. Y, de ella, el amor —el sexo también— y la muerte. Y su lenguaje sobrio, muchas veces coloquial, pero técnicamente impecable, facilita la lectura. Por eso —y por algo menos de veinte euros— merece la pena leerla. Y, si quieren saber más, lean también esto.
El libro más conocido de Vilariño es quizá Poemas de amor, dedicado a Onetti —con quien tuvo un affaire que ha dado para muchos cotilleos—. De él son estos dos poemas:


YA NO
Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.

COMPARACIÓN
Como en la playa virgen
dobla el viento
el leve junco verde
que dibuja
un delicado círculo en la arena
así en mí
tu recuerdo.