jueves, 28 de mayo de 2015

Lecturas de don Juan: 'Como la sombra que se va'

Como la sombra que se va
Antonio Muñoz Molina
Círculo de Lectores
Barcelona, 2014



Don Juan lee cada vez menos novelas contemporáneas —¿Quién dijo aquello de que la novela es la literatura infantil de los adultos?—, pero las de algunos novelistas contemporáneos, con más o menos retraso, las lee siempre. Uno de estos novelistas es Antonio Muñoz Molina.
Muñoz Molina, bien se sabe, es un excelente articulista —probablemente el más útil, el más sensato y el menos pretencioso de todos los escritores que colaboran en periódicos—, un ensayista de enjundia —ilumina la realidad claramente, sin afán de deslumbrar: Todo lo que era sólido—, un agudo observador de territorios y temas no siempre cercanos —véase el blog o Ventanas de Manhattan—, y un hombre serio, íntegro, bienhumorado y amante de su país a la manera de los sabios aquellos de la Institución Libre de Enseñanza, es decir, sin ningún aspaviento patriotero. Ojalá muchos personajes públicos fueran, como él, faros de civismo.
Es también —o lo parece— una persona transparente: cualquiera que haya leído sus libros y sus artículos sabe —o cree saber— casi todo sobre él, porque a menudo aparece más o menos claramente en las novelas, bien como narrador que se inmiscuye en la trama, bien como personaje.
Y un excelente novelista  —a juicio de don Juan, el mejor de su generación, aunque algún otro haga más ruido— que domina la técnica, que  —a la manera de Galdós— se vale de un lenguaje aparentemente sencillo, pero de una gran eficacia comunicativa—, y cuyas novelas seducen sin énfasis ni fuegos de artificio.
En Como la sombra que se va hay tres protagonistas que se entrelazan muy hábilmente, con toda naturalidad: el asesino de Martin Luther King, la ciudad de Lisboa  —uno de los grandes temas de Muñoz Molina desde el principio de su carrera —, y el propio autor como escritor en ciernes que viaja por primera vez a la ciudad o como hombre de hoy que mira los lejanos episodios de la historia —y de su historia sabiendo que ninguna de las dos logran descifrarse del todo.
Un libro muy recomendable que se lee por veinte euros o, en formato electrónico, por más o menos la mitad.